8 mar. 2011

música de ciencia



Clasificación de “música astronómica”. Para figurar en ella, las piezas tienen que tratar de ciencia de un modo correcto y realista. No cualquier canción con una remota relación con la Astronomía es válida, y no basta con utilizar palabras como Luna o estrellas, especialmente si se hace para, de forma fácil, obtener una rima o transmitir una visión romántica. Por ello no incluye canciones populares como Blue Moon (Luna azul) o Stardust (Polvo de estrellas). Tampoco se clasifican las piezas de jazz con una alusión astronómica en el título pues ¿cómo es posible establecer que tratan sobre el Universo?
Así que no cumplen los requisitos The Planets (Los planetas) de Gustav Holst porque considera estos cuerpos desde un punto de vista astrológico, ni tampoco la popular canción Black Hole Sun (Sol agujero negro), del grupo Soundgarden, pues en ella el término agujero negro tiene una implicación emocional más que científica. En cambio Cygnus X-1, de Rush, sí al transmitir imágenes correctas de la realidad de un agujero negro en un sistema binario de acreción.
He escogido algunas sugerencias: sobre la Luna, Walking on the Moon (Andando en la Luna), del grupo Police. Y para hablar sobre las escalas del Universo ¿por qué no recurrir a Galaxy Song (Canción de la galaxia), perteneciente a Meaning of Life (El sentido de la vida) de los Monthy Python?
Comprender la evolución de las estrellas permite entender mejor la de las galaxias y, a partir de ella, la del Universo. Los músicos de rock encuentran inspiradoras las muertes de las estrellas, por ejemplo las de las más masivas, las supernovas, que acaban con una formidable explosión propiciando la formación de un agujero negro. Los agujeros negros atraen mucho interés quizás tanto como a todo lo que les rodea, será por su elevadísima densidad, que no deja escapar nada, ni siquiera la luz. Amanda Lear los recordó en su canción Black Holes (Agujeros negros).
Canciones como Factor Red (Factor Rojo), de Epidemic´s, aluden a las estrellas gigantes rojas: estrellas grandes, muy luminosas pero relativamente frías, en cuyo núcleo ya no tiene lugar la quema de hidrógeno en helio. Y la conocida Shine on Your Crazy Diamond (Brillo en tu loco diamante), de Pink Floyd, incide en las enanas blancas. Las enanas blancas son los restos de una estrella de poca masa, hasta diez veces la masa solar, que ha agotado todo su combustible. Cuando en el Sol, que se encuentra en la mitad de su vida, cese dentro de 4.500 millones de años la fusión nuclear se convertirá en una enana blanca. Estos cuerpos se encuentran rodeados por una nebulosa planetaria, uno de los objetos más bellos en el Universo, cuyos colores, como en los fuegos artificiales, dependen de su composición química.


 

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